Me miro a los ojos a mi mismo en una especie de espejo inventado por mi subconsciente que no hace más que analizarme día tras día, y no me lo creo...
El tiempo para rapidísimo. Te paras a pensar, y ves todo aquel tiempo que has malgastado, y todo aquel que has aprovechado como si no hubiera mañana...
Bien, puesto que mi tiempo se suele caracterizar para emplearlo en hacer nada (a veces en crear rimas mal escritas para que las lea la gente y piense lo que quieran pensar, o en tocar la guitarra), no voy a escribir acerca de esos momentos de vacío existencial que vienen de la mano de palabras bonitas para describir situaciones feas y simplemente negros desencuentros...
Esta vez, voy a atreverme a dar un pasito más en mi camino.
Me voy a sincerar. No me suele gustar lo que escribo (exceptuando algún que otro escrito), y por regla general, no me gusta que la gente lea los parrafos en que intento poner todo de mi parte para que al final salga un churro lo que podeis leer en publicaciones anteriores.
Pero he hecho un pacto conmigo mismo. Me libero y comparto.
Por eso, he querido empezar este tiempo de proposito, subiendo un video para que os riais de mi (no seais cabrones) para que veais todos como lo hago.
Tampoco tiene tanta importacia por que es un video mal grabado, el sonido no es lo que se dice bueno (casi no llega a normal) pero por lo menos, me vuelvo a ver encima de un escenario...
Y el título de esta entrada, se refiere a que fue grabado allá por un lunes 28 de septiembre de 2009, en un bonito pueblo andaluz llamado Santo Tomé, lugar donde mi madre ha crecido y ha vivido los primeros años de su vida y que recuerdo como si fuera ayer mismo cuando me subí a ese escenario a cantar una canción reconocida por todos gracias a los dos hermanos de Cornellá, es decir: Estopa
La verdad es que era demasiado pronto, y las fiestas empezaban despues de una traca. (que se menciona al acabar la canción). De todas formas, como bien sabeis, no hay orquesta que no se precie, que al principio, esten todo abuelos jajaja. Así que, bailando como bailan los abuelos y animando como solo ellos saben (se puede ver cuando se enfoca a la parte de abajo del escenario), canté esta canción tan significativa para mi. De todas formas, luego, afortunadamente se llenó la carpa, y se pudo seguir con el espectaculo mucho mejor que ahí.
Igual algún día me animo y subo otra de las que canté, que por lo que veo a este video le está costando subir una barbaridad...
Pero en fin, con esto, vuelvo al pasado, aquel pasado cuando calzaba coleta, pantalones medio caídos y micrófono en mano, para ver como a mis padres se les llena la cara de ilusión, por ver a su hijo pequeño berreando encima de un escenario. Ojalá lo pudiera ver más a menudo porque eso... eso es indescriptible. ¡Gracias!
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