Caminito de vuelta, sonó otro himno por bandera,
Era un "dejame dormir", o te abro la cabeza.
Ciudad de las ciencias,con muchas cosas por ver,
desayuno con buñuelos y pollo, antes de recorrer.
Al borde del precipicio vivimos aquella tarde,
tres horas y media después, carretera y otro viaje.
Discotegas de gayers, con 12 pavos de entrada,
Que para ver puntitos rojos, bien que te la clavaban.
Y aun que en la vida todo es mierda que sucede alrededor,
Y los viajes de un color que decide el sentimiento,
Con instintos reprimidos de pegarle un bofetón,
que si giran se suicidan, por un verdadero cabrón...
¡Zaragoza, aquí están, el Javito y Robertito, con temor no, pero con mucho alivio!
No hay comentarios:
Publicar un comentario