viernes, 10 de junio de 2011

9 de Junio...

Podría llamarse también "el 9 de la victoria"...

Pido perdón, no solo por el parón imaginativo y vacacional que se toma mi mente de escribir entradas, si no también, por la falta de tiempo (afortunadamente) para poder ponerme a esto...
Pero en fin, allá voy de nuevo...

La poca visibilidad de un cortado, me hizo ponerme de nuevo en situación. Otra vez, en el mismo sitio, en la misma cafetería, donde tantos cafés he compartido con tanta gente, pero esta vez, se repetía la historia.
Volvia el mismo tema una y otra vez, y seguirá viniendo en "reuniones" posteriores.

Aún no está todo aclarado, y pienso que eso es lo que podría seguir uniendo a dos personas, con vidas ajenas, con amigos distintos, con ideologías distintas, y con algún que otro pensamiento que coincide... (y si, buena o mala, sigue siendo una experiencia).

Esta vez, más relax, más confianza, y menos tiempo transcurrido entre la ultima vez y ésta...
Y no es que no tenga nada que decir, si no que sin decir nada, lo digo todo.




No hay color extraño que me hable de un cortado,
el optimista solo ve, que vuelve a estar a tu lado,
que le incita al desafío de tocar más de una vez,
Tu pierna, tu brazo, tu cara, o tu cuerpo sin querer.

Satisfacciones que deseamos, las vemos recién cumplidas,
Cuando al fin veo la botella, medio llena y no vacía,
Y me vuelvo a la rutina por el tiempo de la vida,
Que entre un lloro y otro lloro, una sonrisa quedaría.

Esta vez las nueve victorias se lucirán tenuemente,
hasta el siguiente día que te llame y no contestes,
por historias ya resueltas sin una buena razón,
que nos llevan al mutismo por una mala comprensión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario