No sé bien como empezar (como siempre). No sé que punto de referencia debo de tomar para iniciar todo esto, así que lo haré pidiendo perdón, por toda esta parrafada que espero, voy a escribir.
Los que me conozcan, podrían ahorrarse el leerla. Saben como soy.
Y los que no, pues... si les interesa, aquí les dejo, un poco más de mí.
Si me pusiera a buscar dentro de mí, a parte de algún que otro órgano (entiéndase vital, y no un piano), se podría ver un corazón. Aquel que muchas veces, acobardado, se ha escondido ante alguna que otra situación.Todo ello debido a mis sentimientos/pensamientos.
En la zona de mis pensamientos, soy el más valiente, el más sensible, el más alegre, pero el menos impulsivo. Tengo mucho miedo de expresar la realidad. Me ayudo alguna que otra vez, plasmándola en un papel o en un ordenador, diciendo lo que siento, sin saber entenderlo ni que me entiendan.
Todo giraría entre palabras sueltas con total sentido para mí. Triunfo, esquinica, pelo, pareja, dardos, playa, Biescas, sábanas, corazón, vida, amor, fuego, pasión, música, letras, muerte, expo, amistad, dinero, favores, alcohol, viaje, classic, mujeres, bares, móvil... y así hasta aburrir. Pero hay una que gracias a ella he conseguido mucho. Es mi guitarra. Mi primera guitarra. Aquella con la que tocaba sin saber. Esa que tantos dolores de cabeza dio. Esa, que forma parte de mi. Con ella, triunfo, pareja, sábanas, corazón, vida, amor, música, letras, mujeres, etc...
Debo agradecer casi todo lo que me pasa a ella, ya que gracias a este instrumento, represento y expreso, todo lo que siento y supongo, así, mi vida, es mucho menos aburrida y más relajada para mi.
Mi pelo. Fue mi símbolo de distinción, ese no sé qué, que qué sé yo... Eso que me caracterizaba, ese que me ha conseguido abrir puertas, esa melena que "volvía locas a las nenas". Esa que da igual lo que dijera, si ella estaba ahí. Ese gesto. Ese error.
Me quiero saltar todo lo de después ya que si no esto sería eterno y supongo, ya os he aburrido bastante.
Y me miro al espejo, de nuevo, sin complejos. Veo cómo sonrío. Recuerdo lo fácil que es. Escribo una entrada. Me acuerdo del pasado y lo miro con recelo, pero ahora soy así. Solo me queda, montarme en el vagón de mi imaginación, para volver a darme una vuelta en él y volver a verme en otra época de mi vida, en la que calzaba esa ilusión y felicidad, llevaba un pelo que me gustaba, y pensaba en mi futuro, muy distinto al actual. Javito: Ese, era yo...
Sigues siendo el mismo a pesar de los cambios. Para mi serás por siempre C...; los que nos conozcan ya saben el nombre y los que no, pues bueno preguntadselo a él y conocedlo un poco más, el Javi de una etapa anterior. Cuidate, un abrazo!
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