No sé si aplaudirme o darme unas palmaditas en la espalda, pero sé que tengo que empezar, esta vez sí, por el principio.
Vale. Vuelvo a ver como mi modo de comportarme, vuelve a traerme los problemas, que pensaba, había dejado atrás porque la gente ya me conocía. La cuestión es que no estás cómoda y eso no quiero que sea así.
He leído los comentarios que me dices y a mi entender, no he visto ninguno que pudiera molestarle (ni a él, ni a nadie) si lo ves desde el punto de ironía-humor desde el que están escritos. Ya no solo eso, si no que mi cabeza no logra comprender que alguien pueda malinterpretar palabras escritas mirándolo desde el punto de vista de la confianza y el respeto que se le debe otorgar a una persona que se lo merece. Sólo se malinterpretan desde la desconfianza, pero cada uno que lo vea a su manera.
No me arrepiento de nada de lo que pongo, ni pido perdón, ya que si necesitara que una persona me perdona para poder sentirme mejor, querría decir que estoy dejando que controlen mis sentimientos. Y ahora verás porqué digo esto.
Acciones malinterpretadas las hay en cada momento, y la que mencionas de salir corriendo… no te equivoques, no salgo corriendo por ti, ni por él, si no por mi otro yo, esa persona que me conoce y la que le tengo un gran respeto, aun que últimamente no tenga muchas razones.
Y bueno, respecto a la calidad de trato. Me he esforzado en tratarte lo mejor que he podido dentro de los límites de la confianza establecida por nosotros dos. De verdad. Lo he intentado con todas mis fuerzas, ya que contigo, era con la que más me costaba tratar desde un principio, debido no sé si a la timidez o a la parálisis que sientes cuando puedes atisbar un momento o una frase de “no aprobación”.
Claro que hemos hecho cosas que den que pensar. Aun que lo niegues. No es normal, la “rápida confianza” que cogí contigo, y esa valoración tan buena que tengo de ti. Pero eso nada tiene que ver con lo que pienses que quiera uno o no. Pienso que a la gente hay que tratarla como te gustaría que te trataran a ti.
Y escribo esto, supongo que porque esta vez, la auto-frustración viene de la mano de un mensaje privado en tuenti. Me sienta mal que pienses así, pero eso sólo debe afectarme a mí y no a ti. Sé que hago mal, porque con esto solo hago que en mi cabeza, me importe más tu opinión de lo que pienses de mi, que la mía propia.
Me resulta increíble que el poder de la palabra de un tercero, pueda considerarse muchísimo más importante que la de uno mismo. Y eso es lo que haces tú. Quieres que sea feliz para tú estar mejor, sin darte cuenta, que siendo feliz tú, puedes hacer sentir mejor a mucha gente más, y él dejaría de buscar esa aprobación tuya que necesita para sentirse realizado, ya que, actualmente, la gente piensa que es más seguro aferrarse a una respuesta o a un comportamiento conocido, aun cuando sea auto-destructivo. Eres tú la que decide. Tú eres la suma de todas tus opciones.
No te voy a pedir que elijas, ya que tu mente se empezaría a nublar y no te dejaría ver con claridad debido al no control de tus emociones y sentimientos y pienso, no sería justo para mí. Sólo pretendo que comprendas que eres tú la que decide. Que no dependes de la felicidad de otros para sentirte bien.
No dejes que decidan por ti. No dejes que controles tus sentimientos.
En serio, no seas una persona que no eres, solo porque te resulte más fácil ser otra.
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