sábado, 13 de agosto de 2011

A veces gana el que pierde a una mujer...

Ya hace tiempo, en mi anterior entrada "De pequeños retoques está hecha la vida...", aseguraba un punto en mi colección. Funcionó, cómo no. Así, que he decidido, vivir los retoques, retocando lo vivido y pensando en un futuro no muy lejano.
No sé, qué pasará, ni que será de mi cuando esto acabe, igual me sabe a poco. Pero lo que tengo claro, es que si vuelvo a tocar, retoco:


Después de tanto tiempo al fin te has ido
y, en vez de lamentarme, he decidido
tomármelo con calma.
De par en par he abierto los balcones,
he sacudido el polvo a todos los rincones
de mi alma. 


Me he dicho que la vida no es un charco
de lágrimas… y he salido a la calle
como un explorador, a ver lo que me toca.
He vuelto a tropezar con el pasado
y he decidido, en el bar de mis pecados,
otra copa de Vodka.



Y en otros ojos me olvidé de tu mirada
y en otros labios despisté a la madrugada
y en otro pelo
me curé del desconsuelo
que empapaba mi almohada.


Y en otros puertos he atracado con mi sombra
y en otros cuartos he colgado mi negra gorra,
y una mañana
comprendí que aveces gana
el que pierde a una mujer.


Con el cartel de libre en la solapa
he vuelto a ser un guapo entre las guapas
Y aun que no sea feliz así,
sólo me pongo triste cuando alguno,
en el momento más inoportuno,
me pregunta por ti.

1 comentario:

  1. Hacía mucho que no leía tu blog, pero veo que tu al menos le dedicas tiempo. Menudo "macho de la cabra", que bien escribes.

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