Me jode muchísimo la razón de esta entrada, pero quería liberar a mi corazón del peso que sufre actualmente.
Ha sido todo muy raro. Triste. Nunca lo había visto así.
Pienso que unas líneas no desestresan a un órgano acostumbrado a sufrir, al bombeo de emociones que sufre, y a los latidos que dejaron de sonar.
Me he destrozado por dentro. Y es que, no encuentro una respuesta que haga calmar esta ansiedad que sufro por una persona. Sí, en esta entrada también hablo de amor.
Nunca está de más decir te quiero, pero son tópicos que acaban desgastando el verdadero sentido de la frase y su significado. Pero eso no se siente, eso se demuestra.
He intentado estar ahí una y otra vez, con o sin éxito. He tenido mis momentos buenos, pero sobre todo quiero estar no en los malos, por que no existen, pero sí, en los menos buenos.
Este momento sólo se vivirá una vez y tanto tus amigos como yo, queremos que sepas que te queremos y que, aun que ya lo sepas y sea otro tópico, estamos contigo siempre para lo que necesites.
Esta vez lo he pasado muy mal. Me ha tocado de cerca. No me ha gustado nada verte destrozado. Ni a ti, ni a los tuyos. Es fácil decirlo. Ahora hay que mirar adelante y seguir caminando.
No te olvides de mi mano. Hermano.
Mi cabeza no para de darle vueltas, y lucho contra mi fuerza de voluntad para no estar todo el rato con el telefono "wasapeando" o llamando para preguntarte como te va todo. Sé que las cosas las verás un poco grises al principio y que nada será fácil. Tu vida va a cambiar. Repito, tu vida, no tu gente.
Sin coherencia en las lineas, me excuso por la falta de orden de mis ideas, ya que ultimamente las tengo un poco revueltas.
Darte una abrazo me supone un gran esfuerzo, pero seguro que ni la mitad de lo que te cuesta a ti. Ese abrazo significa apoyo. Un hombro donde apoyarte y juntar los corazones por un mismo sentimiento. Ese abrazo significa un nosotros. Futuro.
Resumiendo. Hoy me he derrumbado.
He llegado a casa por la noche y de la impotencia, me he puesto a llorar. Igual eran esas lágrimas que no se atrevieron a salir en el momento del consuelo solo para mostrarte un poco de entereza, pero no soy fuerte y reconozco, que me ha costado mucho parar.
Igual que de tu sonrisa se me contagiaba otra sonrisa, supongo que de verte mal, se me habrá contagiado también.
Eso que me ardía en el pecho al verte así, no sé lo que era. Diré que es algo más fuerte que la amistad.
He creido darme cuenta, de que la amistad tiene muchas formas, pero hoy, se ha vestido de lágrima y ha ido a verte para intentar estar contigo en los momentos más difíciles.
D.E.P.
No hay comentarios:
Publicar un comentario